La mayoría de nosotros quiere vivir el máximo de años posible - Frisk
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La mayoría de nosotros quiere vivir el máximo de años posible

La mayoría de nosotros quiere vivir el máximo de años posible.  No es vivir para siempre, sino que los años que tenga por vivir lo haga de forma consciente con mi cuerpo, el mundo a mi alrededor y con todas mis facultades.  Me explico: quiero tener cincuenta años sin necesidad de ir al médico a que me haga un chequeo porque mi próstata está inflamada y tengo problemas de erección.  Quiero tener ochenta años y moverme como si tuviera cincuenta.  Agacharme, dormir profundo y hacer pipí parado deben ser actividades normales para mí.  La visión de estar tomando diferentes pastillas de colores para “estar bien” no es un futuro que me atraiga.

La mayoría de nosotros hemos hecho algún tipo de dieta en el pasado, por lo menos yo las he hecho cíclicamente durante la mayoría de mi vida adulta.  Mi dieta normal era cuidarme entre semana y, una vez alcanzado el viernes, mi alimentación principal estaba basada en cerveza y algún otro licor mezclado con agua gaseosa.  ¡¡Que shico dirán muchos!! Y la verdad es que sí, todavía me gusta la cerveza y un ron con coca.  Lo hago con mucho menos frecuencia que antes y lo disfruto.

El modo dieta es un estado mental que ya no tengo.  Cambie mi forma de vivir y el modo dieta paso a ser un nuevo estilo de vida.  No pienso en comer sano, se me da de forma natural, es un hábito.  Es a donde debemos llegar, a que automáticamente nuestra selección de comida sea buena para nuestro cuerpo y que cuando entremos a un lugar de comida rápida chatarra nuestra alarma interior diga ¡alto! y cambiemos por una mejor opción.  No digo que sea un santo y que nunca coma chucherías, pero lo hago tan poco frecuente que su efecto en mi cuerpo es insignificante.

La mayoría de nosotros no entendemos lo bien que puede sentirse el cuerpo porque nunca lo ha experimentado.  Niveles altísimos de energía, altos grados de enfoque mental y un positivismo hacia la vida son sentimientos que la mayoría ignora.  Una cosa sí puedo decir de mi experiencia: el sentimiento es genial, adictivo y difícil de alcanzar.  No me mal interpreten, es sencillo lo que hay que hacer, pero es difícil tener la disciplina.  Sentirse así de bien es una meta por la que vale luchar.

Quiero que este sea el inicio de un despertar para muchos.  Ya sea porque urgentemente requieren de un cambio porque alguna enfermedad crónica ya los alcanzó y estar bajo tierra no es un futuro prometedor o porque alguna luz se ha prendido dentro y les ha dado un nuevo norte.  No importa realmente la razón, el objetivo es mejorar.  Eso sí, quien hoy ya puede contar los días que le quedan los cambios que debe realizar son drásticos, pero para los demás hagámoslo con calma, despacio.  A todos nos puede esperar una vida mejor.  Es momento de hacernos responsables, educarnos (¡que para eso es esto!) y tomar el control de nuestra salud.  ¡Bienvenidos!